“Ciudad de los Palacios”… su historia y crecimiento

Ciudad de los Palacios actualmente conocida como la Ciudad de México es una de las urbes más ricas en historia y gastronomía.

Asentada a 2 mil 240 metros de altura sobre el nivel del mar se encuentra “La gran Tenochtitlan”, que significa “El Ombligo de la Luna”.

Es considerada desde entonces el punto nodal de la actividad comercial.

Una zona lacustre por excelencia y rodeada de espectaculares montañas y volcanes como el Iztaccíhuatl y Popocatépetl fue fundada el 13 de marzo de 1356.

Desde la época virreinal la Ciudad de México fue concebida por los europeos y sus construcciones como “Ciudad de Palacios”.

Definida así por el científico alemán Alexander von Humboldt, en el siglo XVIII.

Sus bellas construcciones en el llamado Centro Histórico, datan de esa época y ahora son atractivos turísticos.

La Alameda Central (primer parque de la ciudad) y múltiples construcciones religiosas, incluida la catedral metropolitana, que duró tres centurias su construcción y concluida en 1667 su interior y hasta 1813 en su exterior.

El Palacio de Bellas Artes cuya construcción inició en 1904, es ya un ícono de la arquitectura y cultura de la capital de la República Mexicana.

 Etapa prehispánica (2000 a.C. – 1521)

La cuenca de México junto con otras regiones de Mesoamérica fueron zonas agrícolas vastas, sembrando en sus tierras el maíz, el tomate, la calabaza, el chile, el chocolate, entre otras especies, que siguen siendo parte esencial de la gastronomía actual en México entero.

La raíz de la prosperidad agrícola de estas aldeas estaba basada en el modelo de chinampa, un cultivo intensivo de la tierra que todavía prevalece en la actualidad en las alcaldías de Xochimilco y parte de Tláhuac.

Son islas artificiales sobre los lagos de la cuenca que eran fertilizadas por la materia orgánica depositada en el lago.

Ambas ciudades fueron devastadas por la naturaleza; Cuicuilco vio su fin en medio de la lava y las cenizas ardientes del Volcán Xitle. Teotihuacán sufrió sequía por la sobreexplotación de sus mantos acuíferos que se acumuló con la llegada de invasores.

El centro de Tenochtitlan era ceremonial, con pirámides construidas en mampostería; sus rituales iban desde bailes y ceremonias hasta sacrificios humanos.

A principios del siglo XVI, las cosas cambiaron con la llegada de los conquistadores españoles y Hernán Cortés a la cabeza; en alianza con una tribu que no querían a los pobladores de la Gran Tenochtitlan, pasan a formar parte de la historia y la nueva fundación de la Nueva España en territorio mexica.

Se dio paso al Virreinato y fue hasta 1810 cuando empieza la gesta de Independencia de México.

Macroturismo / Redacción

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